Los meteorólogos han avisado de que el 12 de Octubre, en Madrid, el tiempo cambiará bruscamente y se iniciará, definitivamente, este tímido otoño que no se atreve a llegar... Mal tiempo para el día del desfile en nuestra Fiesta Nacional...
¿Acaso será un símbolo premonitorio de lo que espera a esta España nuestra y, por extensión, a toda la Hispanidad...?
En Madrid, Puigdemont diciendo que ha venido a pactar la pregunta y la fecha del referéndum ilegal de separación de Cataluña del resto de España...
Y mientras este señor, chulescamente (porque el resto de los mortales debe saber que la chulería en España, donde más impera, no es en Madrid, sino en Cataluña...), amenaza con cometer una ilegalidad e, incluso, anima en su región a desobodecer a las instituciones y leyes de España... nadie le mete en la cárcel...
Por menos, cualquier español ya estaría en la trena... ¿Acaso los separatistas tienen patente de corso para decir y hacer lo que les venga en gana...?
Y, respecto a esta situación, ¿nuestro Monarca, qué hace...? Pues, que yo sepa, es el Jefe Supremo de nuestras Fuerzas Armadas, y éstas tienen la obligación constitucional de mantener la unidad de Espana...
¿Y nuestro ridículo Presidente... a qué juega...? Como representante del Poder Ejecutivo en España ya ha tenido tiempo más que de sobra para hacer EJECUTAR la Ley: es decir, haber quitado la autonomía a esa díscola región y haber mandado encarcelar a toda la alegre comparsa de los insumisos ante la Ley...
Va siendo hora de que los españoles tomemos cartas de una vez en el asunto... Pues de lo contrario, acabaremos viviendo un ridículo episodio -mutatis mutandis- como aquel en el que la Familia Real se dejó atrapar voluntariamente en Bayona por Napoleón y fue el pueblo español el que tuvo que sacar del fuego, a base de sangre, sudor y lágrimas, a nuestra baqueteada nación...
























































































